Profesionales en Protección de Datos y Ciberseguridad

Aunque se trata de uno de los ataques más clásicos que existen, el concepto “ransomware” está más en auge que nunca. Cada día son más las personas y empresas que son objeto de estos ataques con secuestro de datos.

Si tenemos en cuenta el impacto que pueden tener estas acciones para la privacidad de las personas y de las compañías, no es de extrañar que sean muchos los expertos que coinciden en un hecho clave: Todos debemos tener algunas nociones, aunque sean básicas, para poner las barreras suficientes en nuestros dispositivos móviles y evitar estas sustracciones de información.

La importancia de las copias de seguridad

Esto es algo que se debe llevar a cabo de manera regular. Cada 15 días, por ejemplo, debemos realizar un “backup” de aplicaciones que sean importantes para nosotros (como el WhatsApp, el correo electrónico o la agenda). Si bien es cierto que esto no va a evitar un ataque, no es menos que si éste llega no tendremos que realizar un desembolso de dinero para recuperar la información secuestrada.

Formación sobre las amenazas existentes

No es necesario convertirse en un experto en ciberseguridad. Sin embargo, merece la pena estar al tanto, aunque no sea en detalle, de las nuevas amenazas que están viendo la luz. De este modo, al estar actualizados, tendremos conocimiento de las acciones que llevar a cabo para evitarlas.

El acceso tiene que ser limitado

Esto puede sonar como algo muy básico, pero en muchas ocasiones los ataques de secuestro de datos son perpetrados por personas que tenían acceso a dicha información. En consecuencia, una buena solución, y muy básica de implementar, es establecer una serie de filtros en base a usuarios y contraseñas; a diferentes niveles para que solo ciertas personas puedan tener acceso a los distintos tipos de información.

El software debe estar actualizado

Los ataques de tipo “ransomware” no siempre se producen como consecuencia de un desconocimiento en materia de ciberseguridad. Muchas veces suceden porque el software utilizado, sistemas operativos, procesadores de textos, bases de datos o antivirus, no están convenientemente actualizados. Es real que la cuestión de las actualizaciones puede implicar cierta inversión económica, pero ésta se rentabiliza en seguridad y tranquilidad.

Ponerse en manos de profesionales suele ser la mejor solución

Por supuesto, teniendo siempre en cuenta sus credenciales académicas. Un profesional o especialista en Protección de Datos y Ciberseguridad con el respaldo de las formaciones en la materia puestas en marcha por la UNED  y la Fundación UNED será siempre una garantía de conocimiento y calidad.

Nombremos algunos ejemplos formativos: el curso de Dirección y Gestión de Protección de Datos y Ciberseguridad en la Empresa, de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la UNED. Y la Especialización en Protección de Datos y Ciberseguridad. Reglamento General de Protección de Datos (RGPD), de la Fundación UNED. Esta última formación, además, es un Programa formativo reconocido por el Organismo de Certificación del INGITE para el acceso a la Certificación como Delegado de Protección de Datos (DPD-AEPD).

Pero también tenemos el curso Aplicación Práctica del RGPD y Protección de Datos en la Empresa. Aplicación por Sectores.

Esta selección de cursos pretende preparar y actualizar a profesionales y cuadros productivos de diversas áreas para trabajar en aquellos campos donde actualmente se produce y protege la riqueza y el valor: los datos.

Como ya hemos comentado, no siempre se tienen las nociones necesarias en materia de ciberseguridad. De ahí la importancia de solicitar asesoramiento a alguna empresa. De esta manera, los profesionales de la misma diseñarán medidas personalizadas que se ajusten a nuestras necesidades.

En una era donde el 75% de la información depende de una conexión a internet, nadie puede permitirse el lujo de no protegerla convenientemente. Se trata de medidas muy interesantes pero que no tienen que aplicarse de una sola vez. La persona o la corporación que las necesite puede ir incorporandolas de manera progresiva en función de sus necesidades, aunque hay que hacer hincapié en la importancia de no estar desprotegido ante un ataque.